Solemnidad del Corpus Christi

Celebración Corpus Christi 2017

Hoy jueves es el día que la Comunidad Católica celebra la presencia del cuerpo de Cristo en la Eucaristía: la celebración del Corpus Christi. Aunque en muchas ocasiones la gran celebración de esta Solemnidad se traslada al siguiente Domingo. El Real Santuario San José de la Montaña acogerá una de las Procesiones y Bendiciones propias de este día.

Solemnidad Corpus Christi Corpus 2015: altar en la explanada del Real Santuario de San José de la Montaña.

 

 

 

 

 

 

 

Domingo 18 de Junio tras Misa de 12h. Procesión y Bendición en la explanada del Santuario.

Solemnidad del Corpus Christi 2017.

En Cataluña, las primeras fechas de celebración del Corpus Christi de las que queda constancia, ya con la presencia del destacado elemento que representó la Procesión, son las de Barcelona (1320), Manresa (1322), Vic (1330), Tortosa (1330), Solsona (1331), Bagà (1333), Valencia (1355) y Perpiñán, que ya la celebraba a mediados del siglo XIV. Seguramente la festividad se inició por todas partes al mismo tiempo; la Iglesia, única institución coordinada en la Edad Media, así lo mandaba a través de las disposiciones pontificias, publicadas para toda la cristiandad. El hecho de que se disponga de documentos más o menos atrasados en el tiempo para las diferentes localidades es simplemente fruto de la casualidad.

Historia de la Solemnidad

Santa Juliana de Mont Cornillón, priora de la Abadía de Lieja a principios del siglo XIII, fue la enviada de Dios para propiciar esta Fiesta.

Santa Juliana tuvo desde su infancia una especial devoción hacia el Santísimo Sacramento. La Santa tuvo una visión en la que vió una luna llena con una mancha negra. Santa Juliana compartió estas visiones con el Obispo de su ciudad: Monseñor Roberto de Thorete. Establecieron que el simbolismo de la visión quería recordar la falta de una celebración del Cuerpo de Cristo.

El obispo decidió, tras celebrar un sínodo, instaurar esta celebración en su Diócesis, en aquella época los obispos realizaban el calendario de celebraciones de cada diócesis.

El Papa Urbano IV, por aquél entonces, tenía la corte en Orvieto, un poco al norte de Roma. Muy cerca de esta localidad se encuentra Bolsena, donde en 1263 o 1264 se produjo el Milagro de Bolsena: un sacerdote que celebraba la Santa Misa tuvo dudas de que la Consagración fuera algo real. Al momento de partir la Sagrada Forma, vio salir de ella sangre de la que se fue empapando en seguida el corporal. La venerada reliquia fue llevada en procesión a Orvieto el 19 junio de 1264. Hoy se conservan los corporales -donde se apoya el cáliz y la patena durante la Misa- en Orvieto, y también se puede ver la piedra del altar en Bolsena, manchada de sangre.

El Santo Padre movido por el prodigio, y a petición de varios obispos, hace que se extienda la fiesta del Corpus Christi a toda la Iglesia por medio de la bula “Transiturus” del 8 septiembre del mismo año, fijándola para el jueves después de la octava de Pentecostés y otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la Santa Misa y al oficio.